You are sitting in the hospital’s hall, knees bent touching your chest. Someone walks by and looks at you. You bury your head in your arms. Your heart should be pounding fast, but instead, you feel its rhythm slow down. A tear hangs from the tip of your nose. You dive deeper into your arms. Behind the wall where your back rests, she lies. With her eyes shut and lying in that bed, she, too, waits.
"Do not go where the path may lead, go instead where there is no path and leave a trail." Ralph Waldo Emerson
martes, 13 de marzo de 2012
domingo, 11 de marzo de 2012
Mañana
Soy nube. Soy una nube un día cálido de verano por la mañana, antes de que durante la tarde llegue la lluvia. También soy la nube antes de la tormenta, negra y oscura, esperando llover. Soy nube y cambio. Tomo diferentes formas, me estremezco y me revuelvo, me precipito incesante, de mí sale lluvia y un morral de cosas que todavía no tienen nombre. Miré hoy afuera de la ventana y lo vi, fui pájaro. Me posé sobre el barandal y observé a la niña – mujer de la ventana. Estiré mis alas a punto de zarpar en vuelo, pero me detuvo el movimiento de sus labios… Tomé los sonidos que atravesaron el cristal y los amarré a mis alas. No eran pesados y sin embargo pesaban. Volé sobre el mar y me enamoré del sonido de las olas. Me precipité contra el agua y descubrí que era la espuma. Era blanca y suave, me iba, llegaba y volvía a marcharme antes de haber regresado del todo. Cubrí los pies de esos niños que trataban de hacer un castillo. Fui el sonido de sus risas y el calor en su pecho. Me llevaban dentro y fui dueña del mundo. Camino a casa pasaron por una estación de trenes y esa maleta café de cuero, vieja y repleta, sus lazos a punto de estallar, fui. Me cargaron y con dificultad me empujaron en el compartimiento sobre los asientos. Me convertí en una lágrima de unos ojos que veían hacia el andén y en las manos del conductor del tren. Fui las mismas vías del tren. Ahora soy el sonido de los últimos pasos en el camino. Si quisiera podría ser la Reina de Inglaterra, pero me abstengo para evitar dolores de cabeza. En lugar soy el viejo que duerme envuelto en una gabardina deshecha y rellena de periódicos en esa esquina por la que muchos pasan y donde pocos se detienen. Soy el sonido de las primeras monedas que resuenan en esa lata. Soy ciudad entrada la noche, la luz de los faros de los carros y el maullido de los gatos. Me cuelo en las habitaciones y encuentro una cama, me meto debajo de las cobijas y sueño con ser quien duerme en esa cama. El sol comienza a despuntar y del fondo de lo que sea que soy llega lo que siempre he sido, soy Mañana, ni oscura, ni soleada, sólo Mañana.
viernes, 2 de marzo de 2012
Lo que sea que quieras que signifique
Cómo si en un segundo pudiera comprimirlo todo y hacerlo desaparecer. De esa manera todo deja de tener sentido. Me pregunto qué significa. Me pregunto todo y entonces me doy cuenta de que estoy harta de preguntármelo todo. Ya no me interesa tener respuestas y un minuto parece una eternidad. En esta eternidad me desvanezco. Antes me hubiera preguntado si existía, pero no hoy, hoy es diferente. Hoy me concentro en tratar de sentir mis manos, cada uno de mis dedos, mi cabeza pegada a mi cuello, mis articulaciones. Creo que también de eso soy inconsciente. Si pudiera dilucidar ese sentimiento, el saber que esas partes que están tendidas sobre mi cama están pegadas a mí y que en cierta manera también ellas son yo, quizás si lo lograra, sabría que todo va a estar bien. Por el momento ahí permanecen, inmóviles y desconectadas de la vida. De no ser por su color arena rosáceo juraría que están muertas. Mis costillas me tienen prisionera, puedo sentirlo todo atrapado ahí y tanto que duele. Estoy atrapada en mi pecho. Soy las vísceras detrás de él. Quiero ser mis brazos, mi cabeza, mis piernas. Quiero salir de entre mis costillas, y hacer a todas esas partes tendidas sobre mi cama, que verdaderamente se muevan.
sábado, 25 de febrero de 2012
Pensar en ti
Me da miedo pensar en ti. A veces sin que lo quiera mi mente se niega a dejarte ir y entonces me asusto todavía más. Es ahí, justo ahí cuando conscientemente me obligo a alejarme de ti. Hoy tirada sobre mi cama, con el torso semidesnudo porque hace demasiado calor y aún somnolienta, pienso en ti. Es como si a ratos estuviera consciente y ratos ausente. En mi mente se forma tu silueta y cobra formas antes insospechadas. Pienso en la forma de tus manos y me imagino cómo será su piel. Tu cabello despeinado me invita a pasar mis dedos entre él. El calor es mucho, creo que empiezo a delirar. Estiro mi mano para alcanzarte y te desvaneces en el aire. Ahí está tu sonrisa de nuevo. ¿Qué será que siempre te hace sonreír? En mi mente tenía una teoría muy elaborada que justo ahora no consigo recordar. En esos breves momentos intercalados de consciencia decido que es hora de pararme, lavarme con agua fría y abrir la ventana, el estupor es demasiado… y de nuevo de entre mis ojos y mis párpados, en un segundo, se asoman un par de ojos. No sonríen, no lloran. ¿Qué será que sienten? ¿Acaso sienten? Y puedo jurar que hablo contigo. Me encantaría escuchar nuestra conversación, pero justo ahora es más como un murmullo lejano que se distorsiona con el viento y por el sonido de las olas chocando contra la orilla. Haces señas. No consigo entender si me invitas a seguirte o si me estás diciendo adiós. Me da miedo pensar en ti.
Tirada sobre mi cama te imagino. Te dibujo una y otra vez hasta que las líneas que salen de mi mano son tan claras que empiezas a cobrar vida. Tú también, con el torso semidesnudo, permaneces inmóvil sobre mi cama. Tu mirada esta fija en algún punto del techo. La sigo para ver lo mismo que tú ves. Hay algo más allá que yo no veo. De nuevo pienso en el calor. La forma en la que tus pupilas se clavan en el techo me hace pensar que ya no existe y que has terminado por enamorarte de las nubes. Estas perdido entre las nubes. Pero el calor es demasiado, una gota de sudor escurre por la línea de mi espalda, y ya no puedo decir si te encuentras tendido junto a mi o si eres un espejismo… delirio de una incipiente enfermedad. Aprieto los ojos y sigues ahí… sea como sea, me da miedo pensar en ti.
lunes, 20 de febrero de 2012
What Us Means
The word Us is amongst the simplest there is. It requires a U and an S, it is a pronoun that, to exist, requires the word You and the word Me joined by the conjunction and. Its pronunciation is very simple too. If you say it in Spanish, you would need to pronounce an O followed by the sound of the S. It is the kind of word a three year old would know very well how to use. There really isn’t much to it.
Us is the word that’s been stuck in my mind for the last few days. It’s been circling through it in such different directions that I’ve figured out it has a lot more meanings than I thought.
Us is the intersection between Dawn and Night, the conception of twenty thousand miles all erased or suddenly realized. It is time encapsulated and forgotten. Months or years fit into days. Us is the word I so long have feared and now, in a twisted way, crave for. It is the early hours of my morning and of your beginning night. It is the movie running in front of my eyes which I can’t bring myself to stop. Us is a moment frozen in the train with me leaning over your shoulder or maybe our bodies intertwined under the covers in my bed. It is a plane ticket waiting somewhere to be bought. It is also a field touched by the sun waiting somewhere to be discovered. Us is the sound of our voices trying to make sense of this, my nervous laughter, your soothing words…
What came before Us was the idea of Me and of a He, a She, even an It. What comes after Us... well that’d be a little too much to reveal wouldn’t it?
Us would be described best as the melody I’m sure I haven’t heard yet, but which I can’t stop playing over and over in my head.
This, is You and Me.
This, is Us.
domingo, 12 de febrero de 2012
Heaven
I could almost touch Heaven. I prayed for Hell to let me see before I caught sight of the other end. Hell wouldn’t answer. With my fingertips, I touched the clouds, and, at some point, became addicted to their softness. I didn’t mean to, and yet, one ordinary day, I found myself trying to hold on to the white of them…to their inconsistent shapes… Silly me, I should know better.
*
domingo, 5 de febrero de 2012
Yo, yo, y ¿por qué no? después Yo.
Hoy no voy a ser la que dibuja y le da color a imágenes y momentos con palabras o la que encuentra en algo ordinario lo no tan ordinario. Hoy no voy a hablar como Aniluap. Hoy, soy Paulina.
Llevo tanto tiempo preocupándome por encontrar ese algo más y buscándolo sin tener la menor idea de que es, con la esperanza de que cuando finalmente llegara, la sensación que experimentaría sería tan indescriptible (indescriptible refiriéndose a una sensación muy vigorizante) y me haría sentir tan bien, que no tendría duda de que finalmente lo había encontrado. Qué utopía pensar así. Creo que finalmente lo encontré y el sentimiento dista mucho de parecerse remotamente a lo que creí.
No me considero egocéntrica, me digo a mi misma que no pienso en mí como una prioridad, que hay mucho más allá y sin embargo aquí estoy. Día con día se trata acerca de mí. Que si me siento mal, que si no puedo escribir porque estoy anestesiada, que si me siento vacía, que ahora encontré algo y ya no me siento vacía, que una aventura, que mis viajes, que mi arte, que mi desempeño como estudiante de medicina. Siempre se trata acerca de mí. Y justo cuando creo que no, no hago más que regresar al mismo punto. Quiero componer a mi familia, quiero ver que se lleven bien, porque si ellos están bien es más sencillo que yo también lo esté, quiero ser doctora para ayudar a los demás, pasar tiempo con mi hermana pequeña y con mis abuelas, ser una “buena” amiga, ayudar al señor a cargar sus bolsas y dar mi lunch a mi amiga del metro Graciela y a su perrito Brally… y si lo pienso, al final, me enorgullezco de haber hecho algo que me hizo sentir bien. ¡Todo sigue tratándose de mí! No logro nada si se trata de mí porque en el momento en el que algo no me haga sentir bien, probablemente lo dejaré…como hace algún tiempo quise hacer con medicina. Ayer sentí asco. ¿Por qué tiene que tratarse siempre de mí? Mis preocupaciones, que en algún momento pensé eran bien fundadas, hoy me parecen vanas. Me dio asco mi consumismo, me dieron asco mis lujos. Sentí repugnancia por haber tenido tanto cuando hay quienes no tienen poder alguno sobre su vida. Y entonces recordé mis sueños de conocer el mundo, de llegar a mejorar en mis clases de actuación y algún día poder salir en una película con una trama intrigante, quizás cine de arte. Y de nuevo me sentí vana. Me enferma pensar que mi closet está repleto de ropa que no uso porque “ya pasó de moda”, que yo como todo lo que quiero, un chocolate, una pizza, palomitas, todo lo que se me antoja, cuando hay quienes lo darían todo por tener los restos que yo sin más, muy propiamente, coloqué en la basura orgánica. Siento vergüenza de haber comprado zapatos de ciento cincuenta dólares y de haberme gastado setecientos pesos en una noche de copas. Y muchos de ustedes podrán decirme que nada de esto es mi culpa, que a mí me toco vivir de manera diferente y que no debo desaprovechar mis oportunidades. Nada cambia, no puede evitar pensar en lo egoísta que he sido. Y quizás hasta cierto punto esto también es egoísmo, estas ganas de ayudar pueden ser un reflejo de las enormes ansias que tengo por deshacerme de esta sensación de malestar que me revuelve el estómago. Necesito hacer un cambio. No veo ninguna razón para apoyar que yo tenga lo que otros no pueden tener y que yo coma lo que otros no pueden comer.
Recuerdo cuando era pequeña, solía pensar en esto todo el tiempo. Sigo preguntándome cuando dejó de ser mi prioridad… y hoy agradezco esta sensación de pesadez y que lo que yo buscaba se haya presentado de esta manera, porque si hubiera sido más felicidad…seamos realistas, felicidad no lleva a cambios, felicidad lleva a una situación estática y al conformismo. Me alegra que la sensación que tengo no sea una de felicidad.
Podría decir “no me siento bien” pero en lugar voy a decir:
Hoy, ellos tampoco se sienten bien.
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