domingo, 7 de octubre de 2012

¿Por qué?




Lluvia dime por qué… por qué lo mejor que llega a veces debe irse… Dime ¿por qué no pueden durar más los colores rosas, naranjas y las nubes de oro en el cielo? Lluvia hazme entender porqué después de la tarde debe llegar la noche. ¿Por qué las canciones deben terminar? ¿Por qué las prisas y las palabras cortas? ¿Por qué la falta de besos y sonrisas? Lluvia, ¿tienes tú las respuestas? Porque yo todavía no logro entender. ¿Por qué queremos a quien no nos quiere y lastimamos a quien lo único que quiere es querernos? ¿Por qué extrañar a quien ya se fue, hasta que se van…? ¿Por qué decir perdón cuando pudimos no haber herido? Cuéntame porqué preferimos las historias complicadas a los finales felices, porqué habiendo tantas personas en el mundo a veces nos sentimos tan solos y abandonados…porqué es tan difícil ser sinceros y decir lo que sentimos. Hazme entender porqué mentimos, porqué no sonreímos cuando esa sonrisa puede ser la diferencia, porqué peleamos… ¿por qué nos olvidamos sólo para recordarnos cuando es demasiado tarde? ¿Por qué trabajamos tanto y ya no soñamos? ¿Por qué tratamos de apagar a los que sueñan? ¿Por qué juzgamos si no queremos ser juzgados? No entiendo. Y de nuevo soy una niña y hago preguntas, que reciben respuestas que no comprendo. A veces quisiera regresar al parque dónde todo tenía sentido y dónde los corazones rotos se cocían y las heridas se sanaban con sonrisas, dónde los corajes no duraban más de una tarde y los pleitos se arreglaban con un abrazo y un "te quiero". Quisiera volver al parque dónde el límite era el cielo o los gritos de mamá llamándome a cenar, dónde soñar era la única opción y podíamos ser tan grandes y tan increíbles como quisiéramos, dónde las historias de amor eran épicas y nada ni nadie podía romperlas. Lluvia extraño correr debajo de ti, resbalar y limpiar mi cara sólo para mancharla todavía más. Extraño el frío que sentía sabiendo que me esperaba un baño caliente y un chocolate envuelta en mi bata. Extraño los cuentos y los abrazos de Mamá, las buenas noches de Papá, la ilusión de a dónde viajaría esa noche y dormir con las cosquillas en mi estómago pensando en que sería del día siguiente. Extraño sentirme en casa, extraño a mis amigos, a mis hermanas, a mis papás, extraño como los extraños dejaban de serlo tan pronto como intercambiábamos sonrisas. Lluvia, ya nada entiendo. Si esta tarde vas a caer frente a mi ventana, cuéntame una historia, cuéntame la historia de porqué y quizás así, esta noche, pueda dormir.  

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