miércoles, 21 de noviembre de 2012

Cuando sueño


Como si no hubiera mañana, me recuesto sobre mi cama y sueño. Sueño con desentumir mis alas, con noches de desvelo y con colores más variados que los del arcoiris y todas sus combinaciones. Invento mis propios colores y mis propias melodías y hay veces que puedo hacer a todo el mundo desaparecer como hasta ahora lo he conocido y creo mi propio mundo. Sueño con  hacer converger mis dos realidades y dejar de ser yo fragmentada en cada una de ellas. No imagino el día en que pueda llegar al final de aquella carretera que hace tiempo empecé a trazar, eso no, pero imagino todo lo que mientras conduzca por ella puede pasar y de vez en cuando me detengo en algún mirador a la mitad, justo cuando el sol se está por ocultar. Veo todo el camino recorrido y todo lo que pasó que jamás pensé que pasaría y me emociono como una chiquilla en la mañana de Navidad al imaginar todo a lo que esa carretera aún me ha de llevar. Y me subo al carro y enciendo el motor y acelero, a veces olvidando que no debo ir tan deprisa, pero el aire sobre mi cara me intoxica y quiero más y más y tengo que hacer un esfuerzo por recordarme que de vez en cuando debo frenar para no alejarme demasiado, para no pasarme la señal, alguna señal y olvidar llegar a dónde debo llegar.  Y el mundo ya no es ese lugar tenebroso y desconocido, sino un viejo conocido al que había olvidado saludar y que me espera con los brazos abiertos para que lo vuelva a abrazar. Y entonces recuerdo que sigo recostada sobre mi cama y a veces he llegado a creer que me he quedado ciega o que he muerto, porque detrás de mis párpados una paleta de óleos ha tomado el lugar de aquella oscuridad y pienso si será posible que en esos momentos esté más cerca del cielo que de mi pequeño infierno. Y el frío que entra por mi ventana me recuerda que el infierno no se ha ido, pero que hay pedazos de cielo entre él o infierno entre pedazos de cielo. Un rastro de sonrisa atraviesa mi cara y justo entonces me quedo dormida y quizás, sólo quizás, vuelvo a soñar. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario