Se vende corazón
El otro día, mientras viajaba en metro, escuché que alguien me hablaba. Al principio no pude decir quién era. Voltee a todos lados y la gente que me rodeaba parecía más muerta que viva, los labios sellados, la mirada perdida. Ninguno de ellos era dueño de esa voz, no sabía quién lo era, hasta que volvió a hablar. Me sorprendí al descubrir quién me hablaba. El sonido venía de mi pecho, para ser exactos del lado izquierdo de mi pecho. La voz en un principio era suave, casi como un murmullo, más tarde, mientras la escuchaba, me di cuenta de que era más cómo un quejido. Sentí tristeza por ella. Cuando captó mi atención la voz se identificó, se presentó cómo mi Corazón, el mismo que había estado en mi pecho durante veinte años, nueve meses y un día. Me pidió que no lo hiciera callar y que por favor lo escuchara. Al principio me dio miedo porque sé que puede hacer que haga cosas muy arriesgadas, sin embargo pensé que sólo era justo, después de todo lo había ignorado por completo un par de veces, quizás más.
Mi Corazón no se hizo esperar, enseguida me hizo saber lo que quería y esto fue lo que me dijo:
Yo, tu Corazón, necesito que escuches con mucha atención. Últimamente no me he sentido bien, ya no tengo las mismas fuerzas de antes y es por eso es que hoy, al buscar tu pulso, no podían encontrarlo. Tu pulso es casi nulo y lo es porque sufro de un cuadro de depresión mayor, por eso no puedo realizar bien mi trabajo. Te lo digo no sólo por mí, sino también por ti. Si yo dejo de funcionar, tú también lo harás. Por eso creo que es importante que prestes mucha atención a lo que te voy a decir. Mi problema lo causaron muchas cosas, estas son las más importantes:
1. Me ignoras por completo.
Hace tiempo empezaste a tratar de hacer callar mi voz, le hacías más caso a Cerebro, que se metía en lo que no debía, en asuntos que eran más míos que de él y casi no me tomabas en cuenta. Por si fuera poco, hace una semana decidiste ignorarme por completo, incluso cuando trabajé a todo lo que daba, hiciste la parte más importante de mi trabajo a un lado y pusiste a Cerebro sobre mí, tu actuar me dejó devastado.
2. Me explotas.
Sólo esperas de mí que bombee sangre a todo tu cuerpo y me tratas como si tan sólo fuera una cosa.
3. No me dejas impulsarte.
Cuando trato de trabajar con Mente y de ser el motor para que sus ideas se puedan materializar, de nuevo pones a Cerebro sobre mí y a su amiga Razón.
4. Me haces sentir culpable.
Primero no me dejas hacer lo que mejor sé hacer, que es ser el motor para que puedas hacer lo que más quieres y luego lloras porque no haces lo que más quieres. Me siento culpable por no ser capaz de ser un motor más fuerte. Mi autoestima está en el suelo, me siento como un corazón que no es capaz de hacer bien su trabajo.
5. Me ilusionas
Primero me das muchas ideas con las que trabajar y me emociono, lato muy, pero muy deprisa y de pronto me amarras una cuerda y me haces parar de golpe. Esos tirones me han ido lastimando y esa es otra de las razones de por qué ahora bombeo sangre más lento.
6. Quieres cambiarme
Quieres que sea más parecido a Cerebro, no estás conforme con mi forma de ser. Lo veo porque cuando yo siento algo, tratas de transformarlo en otra cosa o me das por mi lado, de nuevo, me ignoras.
7. No me dejas expresarme
Me reprimes con toda la fuerza que te da Razón.
8. Por último, estoy cansado y ya no aguanto verte mal, estoy cansado de verte llorar por algo que es sólo culpa tuya. Tu decidiste a quién hacerle caso, nadie te obligo, y para mi mala suerte, no me elegiste a mí. Si alejas a personas que en verdad no querías alejar y si no cumples sueños que siempre quisiste cumplir, es porque no me das mi lugar. Si no me das mi lugar, no mereces tenerme.
Por estas razones pido un cambio de cuerpo, un cambio de persona, a una menos terca de ser posible.
Después de que mi Corazón acabó de hablar, no pude hacer otra cosa más que llorar. Lloré porque me di cuenta de que tenía razón y de la pesadilla que debió ser para él aguantar un trato tan humillante. Pobre Corazón.
Entonces, volviendo al motivo inicial de este anuncio, vendo a mi Corazón.
Sé que no era necesario que explicara todo esto, pero lo hago para que, seas quien seas que lee esto, sepas que el corazón que vas a comprar es uno muy comprometido y al que le gusta mucho hacer bien su trabajo. Si lo vendo no es con fines de lucro, al contrario, lo hago porque necesito juntar el dinero suficiente para comprar un corazón artificial cuya única función sea bombear sangre al resto de mi cuerpo.
A mi corazón ya no le gusta estar en mi pecho, le urge irse. Si te interesa comprarlo o si por algún milagro puedes enseñarme como darle su lugar y hacer que quiera quedarse conmigo, por favor comunícate al 5513974158.
No olvides, sea el caso que sea, es urgente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario