sábado, 26 de febrero de 2011

Atrapados

Él la quiere. Ella lo quiere. No lo suficiente para intentar, no lo suficiente para luchar.
Ella lo quiere. Él la quiere. Demasiado para que deje de importar, demasiado para olvidar.  



Aniluap

martes, 22 de febrero de 2011

Things I like

1.     The lights that are reflected in the water at night
2.     Road trips with no destiny at all
3.     The smell of wet earth
4.     Doing something that is wrong but someway feels right
5.     How sunlight touches everything just as it’s about to faint
6.     The sensation of the sheets against my body
7.     Taking mental pictures of simple moments
8.     Smiles meant just for me
9.     Really hot showers after a walk under the rain
10.   Stepping over dry leaves
11.   The sound grapes make when I bite them
12.   Staring into the fire
13.   The inner struggle between holding or not someone’s sight
14.   Making love
15.   Recollecting leaves and flowers

domingo, 20 de febrero de 2011

Lo que guardaba su piel

por Aniluap

Cerró la computadora y suspiró. ¿Qué podía hacer? Su mundo se tambaleó. Nada. La infinidad de ideas de lo que quizás algún día podría ser parecía tan efímera como el agua que se escapa entre las manos sin poder evitarlo. Sintió un mareó tan intenso que corrió al baño, y se postró junto al retrete, sólo saliva salió de su boca. Se miró en el espejo ¿cuántas veces no se había visto en ese espejo sin verse realmente?  Había imaginado que algún día habría canas blancas en lugar del hermoso cabello negro que ahora resbalaba por su espalda, y ese sentimiento de fatalidad y melancolía que tantas veces la había asaltado regresó. Tal vez aquella imagen sólo existiría en su mente. Un nuevo mareo surgió en el fondo de su cabeza, pero esta vez pudo controlarlo. Se bajó los pantalones y miró la parte interna de sus muslos. Tenía la esperanza de que las marcas ya hubieran desaparecido, que hubieran sido sólo un mal sueño, pero ahí estaban, pequeñas manchas de sangre del tamaño de la cabeza de un alfiler, corrían por toda la parte interna de sus muslos y por el lado derecho de su abdomen. Empezaba a notar nuevas manchas apenas perceptibles en sus pantorrillas y en los dobleces de sus brazos. Papá había dicho que se llamaban “petequias”. Recordó, como viviéndolo de nuevo, sus risas cuando le mostraba a Mamá lo que parecían pequeños chupetones. Aquella risa provenía de la ignorancia. Recordó la cara de Papá cuando le mostró por pura curiosidad aquellas manchitas. Su cara no era de risa. Sintió un nudo en el estomago al ver la transformación en el rostro de Papá que también era médico. -¿Qué son?- Preguntó ella. -Petequias- anunció con su tono característico de cuando trataba de algo serio. –Mañana te haremos unos estudios, por ahora no quiero que hagas ningún tipo de esfuerzo.- El tono ligero que había invadido al cuarto unos instantes antes se había congelado. Mamá miró a Papá pero no hizo ninguna pregunta. El plan para la tarde seguía en pie, ella acompañaría a sus papás y hermanos a comer. En el carro las bromas comenzaron a surgir y ella muy animadamente se unió, Papá estaba serio, pero nadie hizo caso, era normal que él se perdiera en sus meditaciones.  Ella quería traerlo de regreso al carro, así que preguntó -¿Cómo dijiste que se llama lo que tengo?- Unos instantes después él reaccionó.- Petequias ¿Por qué nena?- Pienso buscar en internet que son- Contestó ella sin darle mayor importancia. – No quiero que lo hagas, prométeme que no lo vas a hacer.- Insistió mirándola severamente por el retrovisor. – Lo prometo-. Dieron la conversación por concluida y la tarde retomó su curso.
Ahora en aquel baño, frente a aquel espejo, todo tenía más sentido. La preocupación en el rostro de Papá, su silencio durante el camino. No sabía si estaba agradecida por su curiosidad o molesta por haber  roto su promesa y haber investigado. Todo lo que aquello podía implicar, cáncer en la médula espinal, lupus, meningoencefalitis, leucemia o, en el menor de los casos, deficiencias que acabarían por cambiar su estilo de vida por siempre. No había podido presentirlo antes; ahora sabía que algo en ella estaba mal. Su cuerpo no funcionaba como debía. Debió suponerlo desde las otras veces que eso había pasado y los constantes derrames en sus ojos, hubiera podido evitarlo, pero no lo hizo.
Las lágrimas llenaron sus ojos pero inmediatamente las enjugó. Podía escuchar a Papá y Mamá hablando entre susurros al otro lado del pasillo, era algo que no querían que ella supiera. Se puso su pijama, y se acostó con la ventana abierta viendo las pocas estrellas que en su ciudad se veían. Una tras otra empezaron a desfilar imágenes por su mente. Ella con una mochila en la espalda, un tren, ella y la Torre Eiffel, ella en bata blanca, de nuevo ella…ahora en un escenario y con música, pudo verse manejando por la carretera aquel carro viejo que hacía tiempo había planeado comprar y remodelar, pensó en el viaje que tanto anhelaba y que por una u otra razón nunca había hecho, imaginó el día de su boda en escenarios tan diversos y en distintas circunstancias, un hospital y el llanto de un niño, de ahí su mente voló a la propuesta, raro, jamás había pensado en eso antes, pero esta vez se dejó llevar por su subconsciente, su mente viajó al fondo del mar y vio aquella vez en la que estuvo a punto de ahogarse, del agua emergió una luna y una noche llena de estrellas, una canción. El momento cambió tan bruscamente y la situó en una fiesta donde las luces se alternaban y la música sonaba a toda su capacidad, ahí se vio ella y lo vio a él, la gente miraba, ella no era la única viendo. La gente los miraba y ellos sólo bailaban,  no se daban cuenta, reían, ella caía, él la atrapaba, y de nuevo bailaban, la noche se extendía eterna antes sus ojos. Había encontrado el camino a su pasado, como una ráfaga de viento vio aquel beso y en un instante una noche llena de caras amigables, amigos, familia, hablando, riendo, ya no sabía si lo que veía era real o mentira, sólo otro producto de su imaginación. Observó aquella noche en el puerto con los fuegos artificiales y la luna reflejándose en el agua, cuya imagen se distorsionaba sólo por el vaivén de las olas. Pudo sentir sobre su lengua el sabor a caramelo con nueces de la manzana que comió aquella tarde sin saber que quizá no volvería a probarla jamás. Unas ganas inmensas de estar en aquel lugar la asaltaron, mientras sus ojos repasaron minuto a minuto cada uno de los recuerdos de ese día. La mañana olor a lluvia, la caminata por el centro, la nota en la puerta a su regreso, su textura, las gaviotas volando por la orilla de la playa y el olor de la brisa del mar, la figura de él mientras esperaba sentado y la sonrisa que fugazmente apareció en su cara cuando sus ojos y los de ella se encontraron…pudo sentir todo hasta aquel estruendoso momento de los fuegos artificiales y todo lo que vino a suceder después. Sonrió al darse cuenta de que acababa de recordar al que posiblemente sería el mejor día de su vida. Suspiró deseando haber disfrutado más cada momento, deseo haber sido menos responsable y más locura. Algo mojó su mejilla, una lágrima. Se arrellano en su cama y se abrazó a un peluche que hacía tiempo había olvidado. Tenía miedo. Siempre había dado por hecho su vida y ahora que la veía amenazada no podía hacer más que desearla con todas sus fuerzas, con todo lo que había dentro de ella, con todo lo que ella era. Lucho por no cerrar los ojos y seguir entre sueños y recuerdos, el miedo la cobijó y el llanto apareció incontrolable. Intentó ser dueña de sí misma. A la mañana siguiente tendría los resultados de la biometría hemática. Cerró sus ojos y deseo que por siempre fuera hoy…después de todo, mañana sería el primer día del resto de su vida.  


http://www.youtube.com/watch?v=UcXXpssBFVM

Ser o no ser perfecta





Hoy debería estar estudiando para entrar a la universidad, justo en este mismo instante debería hacerlo, en una semana es mi examen y cada vez me puedo concentrar menos. Debería ser al revés. Pero justo cuando necesitas concentrarte pasa algo, pasa alguien. Y de pronto es difícil pensar en la derivada de una función trigonométrica, en la velocidad de la luz y en toda esa Historia de México, cuando lo único que pasa por tu mente es la historia de quien jamás pensaste. Es difícil pensar, es difícil concentrarse. Platicando con mi hermana, a la que por cierto adoro, se me ocurrió algo. Si pudieras elegir con quien pasar el resto de tu vida ¿a quién escogerías? ¿A aquella persona que piensa que eres la mejor persona en todo el mundo o a aquella que sabe de calle que no eres la mejor persona en el mundo? Se lo pregunté a ella y tuve que preguntármelo a mí. Es más complicado de lo que parece. Lo lógico sería, querer ser visto como una persona modelo. Inmediatamente me mordí el labio al pensar en eso. ¿Entonces significaría que yo tendría que vivir todas mis relaciones con secretos o en cualquier caso…mintiendo? La idea empezó a girar por mi cabeza y decidí pensar más en eso. La respuesta que tenía no era suficiente, pero lo que realidad pasó es que no me gustaba. Claro, no necesariamente debes mentir, sólo omitir ciertos detalles. Pero entonces eventualmente en una relación llega el momento de las preguntas incómodas, que cabe aclarar, sucede después de algún tiempo de relación ¿y entonces qué? Hay tres opciones.
1.       Mientes:
Esta es sin duda la más recomendable y al mismo tiempo la que sin lugar a dudas involucra más probabilidades de traer problemas. Puede ser que la persona con la que estás eventualmente descubre la verdad (con facebook, twitter y demás redes sociales es sólo cuestión de tiempo) y entonces a mi manera de verlo, si le mentiste en eso, en cuantas cosas más no habrás mentido. Se acaba la confianza y recuperarla, si es que se puede, no es lo más sencillo. Otro escenario sería el de alejarnos tanto en la red cómo en la vida real de aquellas personas que puedan saber una parte de esa verdad, algo sin duda muy tedioso y desgastante, sin contar la constante preocupación de que lo que ocultamos un día se sepa. Por otra parte puede que inesperadamente un deseo urgente de compartir todo lo que somos con esa persona nazca. Esto pasa cuando dos personas están muy comprometidas una con otra y lo que más desean es sentirse como uno sólo, nada de secretos. “¿Pero ahora cómo le digo que mentí?”. Algo inconveniente como puedes notar.
  
2.        No hablar del tema:
Al decidir no hablar del tema dices dos cosas, “no confío en ti” y “tengo algo que ocultar”. Esto también tiene algunos inconvenientes. Es difícil acercarte a una persona que se rodea de muros enormes. ¡Nadie te dijo que además de preocuparte por esa persona y demostrar que te importa tendrías que aprender a escalar muros enormes! Y eso si los muros no tienen guardias que al final vuelvan el acceso en algo imposible. Si quieres entender el presente debes conocer cuál es la causa, la causa es el pasado. No puedes realmente entender a una persona sin conocer antes su historia. Pero quizás jamás llegues a entenderla si ella no te deja entrar. Y por muy buen investigador que llegues a ser, buscar en el pasado de la persona cuando esta no quiere contártelo no siempre termina bien.

3.        Entregarte a la honestidad:
Después de todo lo que escribí, la opción número tres parece ser LA OPCIÓN dirá la mayoría. Yo no estaría tan segura. Imagina que han compartido anécdotas, ríen, ya conoces a su familia y él o ella también ya te presentó a su familia. Todo entre ustedes fluye perfecto, si claro, uno que otro altibajo, pero nada fuera de lo normal. Esta persona te admira y en su mente eres perfecto. Aceptémoslo ¿quién no quiere ser perfecto para la persona a la que supuestamente ama? Eso pensé. Entonces empiezan las preguntas y cada vez se acercan más a aquello que jamás a nadie le has contado. Ahora imagina que eso que jamás has contado es algo que ni siquiera tu mismo hubieras esperado de ti. Imagina que se lo dices todo, sin secretos, nada más que la verdad desnuda sin distractores o pretextos. Y entonces sucede: desilusión, decepción, confusión, dudas. Supón que tienes suerte y después de la verdad siguen juntos, es difícil que te vuelvan a ver cómo antes, siempre existirá una mancha alrededor de ti. Algo imperfecto, algo que rompió el hechizo.
Yo solía no tener nada que ocultar, pero eso no dura para siempre. ¿Entonces qué pasa cuando ya hay algo? No, no todo es decepción. Es entonces cuando estar con la persona que sabe con certeza que no eres la mejor persona se vuelve en una opción.
¿Suena algo conformista no? Suena a un consuelo, estar con alguien que no te cree perfecto por no tener más opción.
Esta persona que jamás ha creído que seas perfecto o una excelente persona puede que te conozca. A lo mejor es la persona a la que hiciste daño, una persona que sabe lo que has hecho, que conoce esos secretos que a la otra persona no le dirías. Una persona que sin que tú se lo dijeras ya lo sabía, ya se había dado cuenta del desastre que eras sin que tuvieras que siquiera insinuarlo. Una persona a la que por mucho que finjas, no vas a poder engañar. Es uno de esos humanos de los que magnéticamente nos alejamos, como polos opuestos. Cómo si él no convivir con él bastara para borrar todo lo que en realidad pasó, cómo si por esto todo lo negativo fuera menos real. Imagina que por alguna extraña razón se rompe la regla general y empiezas a acercarte a él o ella. Ya no te repele su conocimiento de verdad y sin pensarlo y definitivamente sin planearlo, fuegos artificiales empiezan a volar por todas partes. Esta persona conoce lo que no quieres que nadie sepa, esta persona conoce lo peor de ti, la parte que luchas día con día por no mostrar, inclusive por reprimir. Sabe que no eres la mejor opción. Todo esto ella conoce. Nunca vas a ser, objetivamente, la mejor persona en el mundo. Pero conoce lo peor y entonces ahora no puede haber decepciones. Lo mejor de todo, ahora es tu turno de impresionar, desde el día uno hasta todo lo que quede por vivir juntos. Ahora sólo quedan las cosas buenas por conocer y todo eso puede no convertirte en la mejor persona del mundo, pero si en la chica o el chico ideal para esa persona. Para ese humano en especial serás perfecto. Porque no se trata sólo de conocer tus defectos, tu mal humor, lo temperamental que eres, lo desobediente que puedes llegar a parecer o incluso tu terquedad y celos, es en definitiva algo más allá. Ese humano conoce tus secretos, aquellos que guardas bajo llave para que el mundo entero no descubra. Y así te quiere a su lado y sabe que para el mundo entero tú bien puedes ser la definición de “imperfecta” o incluso de “desastre”, pero eso ya no importa, te conoce y para él ya eres perfecta.
¿Entonces qué será? ¿Ser o no ser perfecta? Yo ya tengo mi respuesta.     

jueves, 17 de febrero de 2011

Sólo una fotografía...

Lo vi tan claro como realidad en tan sólo un instante y tuve que escribirlo, espero que no les moleste. Los quiero mucho.

Todo esto sucedió. Sí, pero sólo en mi imaginación.



29 de Mayo de 2009. Nos vimos en la plaza a las 7:00 de la noche, teníamos que vernos temprano, íbamos a Zamora, una ciudad cerca de Tangancícuaro. Queríamos ir al “Campanario” un café agradable,  nada realmente extraordinario, pero aún así nos encantaba ir, era realmente algo. Creo que tenía que ver con que para todos estaba prohibido estar ahí, era nuestro secreto, una pequeña declaración de independencia, en cierta forma estar ahí era una muestra de que éramos dueños de nuestra propia vida, de que hacíamos lo que queríamos y que nadie podía evitarlo, o por lo menos así me sentía yo. Esa que está entre la chica de rosa y el chico de cabello negro era yo, hace siete años. Yo tratando de aferrarme a la idea de que era dueña de mi propio destino. ¿Ves la foto? ¿Puedes ver lo bien que nos la estábamos pasando? Aún recuerdo nuestra sesión de fotos,  Miky haciendo cuernitos a su novia Ale y a Moni, la bonita chica de rosa. Nosotras tres sacando la lengua sintiéndonos todas unas rockstars. ¿Por qué hacíamos eso? Supongo que era divertido. Si recuerdo bien enfrente de nosotros había un Café Bomba y sí, tenía alcohol, todo un logro. Seguramente lo  habíamos conseguido siendo demasiaaado amables con el mesero que nos atendía. Esas éramos nosotras, siempre acostumbradas a conseguir lo que queríamos y sabíamos bien lo que teníamos que hacer para lograrlo. La universidad aún no empezaba, el mundo se extendía infinito ante nosotros, todo podía pasar, podíamos hacer que todo pasara ¿se nota? éramos invencibles. Esas dos chicas entraron a mi vida de una manera muy poco usual, y en verdad lo cambiaron todo.  El chico travieso de hasta atrás es Miky, era novio de mi amiga Ale y un buen amigo mío. Siempre supe que ellos dos iban a terminar juntos. En cuanto al chico de pelo negro, bueno, el era mi novio. Sé que se están preguntando qué paso entre nosotros,  pero esa es una historia que no les voy a contar, no ahora. Su nombre es Juan Carlos, pero para nosotros es Juanka. Si en ese momento me hubieran preguntado donde íbamos a estar en siete años posiblemente hubiera contestado cualquier cosa menos lo que realmente ocurrió. Aquí está lo que en verdad pasó.  
Miky estudió arquitectura y de un momento a otro se volvió todo un experto en el tema, no supimos en qué momento se envolvió tanto en su carrera, empezó a sobresalir demasiado en su servicio. Todos lo animábamos a aplicar para una beca en el extranjero, el no estaba muy convencido, pero sin que nadie supiera Ale lo hizo por él. Sabía que estaba apasionado con la obra de Gaudí, así que aplico en la Universidad Complutense de España, sabiendo que quizás lo perdería para siempre, pero ella quería verlo cumplir su sueño, sin imaginar que ella era parte de él. Mientras tanto Moni se había mudado a la Ciudad de México para hacer una especialidad en Nutrición Infantil. Ella seguía esperando a Memo que cuatro años después estaba en Colombia de futbolista. Lo había visitado un par de veces, incluso yo la acompañé en una de esas. Estaba más enamorada que nunca y para su sorpresa se había adaptado increíblemente bien al estilo de vida cosmopolita de la Gran Ciudad. Ella y yo vivíamos juntas en un departamento que uno de mis mejores amigos nos rentaba. El departamento era genial y nuestra rutina de lo mejor. Estábamos convenciendo a Ale para que pidiera un cambio de su plaza a México, pero ella a decir verdad no quería desperdiciar ni un instante al lado de Miky porque sabía que él iba a conseguir esa beca. Yo estaba estudiando Medicina, estaba en el segundo año de la carrera y apenas podía con la carga de trabajo. Había considerado muy seriamente cambiarme de carrera a actuación, pero Ale y Moni me habían convencido de pensarlo mejor. Juanka estaba en Morelia, seguía estudiando Ingeniería Electrónica, se había alejado un poco de nosotros, pero no porque quisiera. Había decidido tomar un curso de fotografía que se impartía sólo los fines de semana y ya no iba seguido al pueblo. Me sorprendieron gratamente varias de las fotografías que había tomado, casi todas de la selva de noche y de la playa, había algunas de las calles de Mérida y de gente que seguramente no sabía que acababa de formar parte de una colección que un día sería muy valiosa.  Ale estaba por graduarse de Maestra de Matemáticas y vivía en Morelia, trabajaba en un bar de jueves a sábado y entonces había podido juntar dinero para ir a vernos a Moni y a mi más o menos cada mes y medio o dos. Ella también estaba muy enamorada. Hasta ahí las cosas habían seguido un curso relativamente normal, como se esperaba. No supe exactamente en qué momento las cosas empezaron a precipitarse a lo que vino a pasar después. Creo que puedo describirlo como un Febrero, sólo que esta vez en lugar de durar veintiocho o en su defecto veintinueve días, duro unos 1716 días, es decir, 4 años con 256 días. Dicen que febrero es loco. Había días con mucho sol, otros con lluvia, algunos parecían muy fríos y otros tantos parecían un hermoso día soleado. Hubo algunas tormentas de esas que salen en las noticias en las que hay inundaciones, mucho viento y en las que la gente no sale de sus casas. Definitivamente un febrero muy demente.
La noticia de que Miky había obtenido la beca llegó un tres de diciembre. Él había abrazado a Ale y ella emocionada nos había llamado a todos. Hicimos una enorme celebración felicitándolo. Esa noche Ale terminó con Miky diciendo que lo veía más como amigo que como novio, que lo sentía mucho, pero que siempre estaría ahí para él. A Miky no lo volvimos a ver en un rato. Yo escuchaba cada cierto tiempo que lo habían visto en una fiesta casi inconsciente, demasiado alcohol es malo. Ale no escuchaba razones, no quería regresar con él. Todos sabíamos que lo amaba pero no podíamos entender lo que había hecho. Habíamos agotado todas las ideas y lo único que pasaba es que Ale seguía llorando y Miky cada vez estaba peor. A Moni le paso algo completamente distinto. Ella por alguna razón sentía que se estaba asfixiando, aún teniendo a su novio a miles de kilómetros de distancia. Últimamente peleaban mucho por skype y lo único que hacía era hablar de dietas y de nuevas técnicas para evitar la obesidad en el país. Yo bien sabía que sólo trataba de no pensar en lo que pasaba. Un buen día llegué a casa casi tirando la puerta de lo molesta que estaba con mi maestro de psiquiatría por el análisis que había hecho de mí. ¡No le bastaba con haber dicho que tenía serios complejos de abandono y que era posiblemente era yo la que alejaba a todos, sino que lo dijo enfrente de toda la clase! Llegué tan molesta que me fui directamente a mi cuarto. Fue hasta en la noche que me di cuenta de que Moni no había comido. Entré y ella leía un libro. Sin darme tiempo de preguntar me dijo “terminé con él”. Le pregunté si quería hablar de ello y ella se limitó a decirme “estoy bien”. Nunca volvimos a hablar del tema y nunca la vi llorar.  Juanka fue contratado en una empresa en el Estado de México, pero no aceptó la oferta, dijo que no quería saber nada de electrónica, contrario a lo que todos pensamos, se mudó a Guanajuato para experimentar un poco de la vida que se le había escapado mientras estaba muy ocupado pensando en dramas adolescentes. Empezó a dedicarse a la fotografía. Escuchar que tenía novia no era raro. Hay algo en los hombres bohemios que hace que una mujer se sienta irremediablemente atraída hacia ellos. Tal vez es el misterio, lo cero convencional o ese aire de melancolía y certeza del mundo lo que tiene ese efecto. El punto es que Juanka tenía la combinación perfecta y nunca le faltaba con quien salir. Yo por otra parte estaba bien, más centrada que nunca tal vez. Desde que empecé medicina había tenido un novio formal de seis meses y de ahí en adelante sólo citas ocasionales. Una relación no era lo mío. Finalmente me había dado cuenta de todos mis sueños y de lo dispersos que eran. Tener una pareja sólo lo complicaba todo porque eventualmente terminaba pensando más en lo que ellos querían que en mí. En ése momento lo único que yo quería era comerme al mundo y lo hacía bastante bien sola. Fuera de las citas ocasionales sólo estaba el chico de California con el que la única regla era divertirnos. Ninguna atadura. Tenía mi propia banda y ya una de nuestras canciones sonaba en la radio. En Moni surgió un repentino interés por ir a recogerme cada martes. Si no hubiera estado tan distraída habría notado a Daniel, mi compañero de laboratorio. Daniel era toda una personalidad, un genio en medicina con la imagen de un modelo de Abercrombie por describirlo sutilmente. Las chicas de media facultad morían por que les hablara, que decir porque las invitara a salir. Un buen día llegué a casa y había un enorme ramo de rosas con un CD al lado en el tapete. Emocionada pensé que quizás, sólo quizás, sería para mí. Error. La dedicatoria leía “Mónica, porque eres el ángel que me robó el alma.” Firma Daniel. Corrí emocionada a dárselo a Moni, ahora entendía las preguntas de Daniel. Él y yo éramos amigos, pero jamás me cruzó por la cabeza que estaba completamente loco por mi amiga. A Miky ya le habíamos hecho una fiesta de despedida a la que Ale no había asistido. La despedida fue un poco mejor que un velorio. Esa misma noche Moni y yo fuimos a hablar con ella, esto no podía estar pasando. Era como si el orden del universo se hubiera roto, tal vez en realidad eso había pasado, quizás ahora el Sol giraba alrededor de la Tierra y no al revés. Ella no tardó en romper a llorar y confesarlo todo. El sueño de Miky de estudiar en el extranjero, la aplicación que ella había llenado, lo mucho que lo amaba y lo insoportable que era para ella saber que si estaban juntos el nunca la dejaría para cumplir su sueño. Ale dominaba perfectamente que la única forma en que Miky se iría era si pensaba que Ale no lo quería. Mi primer pensamiento fue “ahora creo en el amor” pero en lugar de eso salió de mi boca, un poco más severo de lo que deseé “¡Tonta!”. Ale y Moni me miraron atónitas. “No lo puedo creer…” dije y dándome cuenta del error que estaba cometiendo salí de la casa de Ale y fui a hablar con Miky. Miky estaba en su casa con su buen amigo Whisky Red Label. Últimamente, de todos sus colegas de trabajo, era el único que lo soportaba en su terrible melancolía. Las palabras salían de mi boca casi atropelladas de todo lo que quería decir. Yo misma no me entendía, pero pareció que Miky si captó lo que quise decir y la sonrisa que más me ha hecho feliz se extendió por su rostro. No sabía que alguien podía pasar de ser tan miserable a tan feliz en tan poco tiempo. “Voy a pedirle que se case conmigo” me anunció Miky. Nunca voy a olvidar el abrazo que me dio mientras me decía “Gracias”.  Al día siguiente Ale se fue a Morelia. La acompañaban melancolía y soledad. Cuando abrió la puerta de su depa lo primero que vio fue velas por todas partes, rosas y la música del mariachi empezó a sonar al final del pasillo. Enfrente de ella estaba Miky usando un traje y sosteniendo una pequeña caja en la mano. Ya imaginan lo que pasó.
La boda fue la más bonita a la que he ido. Todos se veían tan felices y eso me provocó un extraño sentimiento de vacío que no había sentido desde que me mudé a Guanajuato. Yo creía que ya no conocía la palabra tristeza. Había olvidado cómo se sentía ese dolor en el pecho. Moni era muy feliz. Daniel y ella no tardaron en empezar una relación. Ella lo llevó a la boda. Ella era su reina; él la volvió toda una rebelde y se congratulaba de eso, eran la pareja más loca y enamorada que jamás había visto. Moni nunca tuvo que perseguirlo, él sólo tenía que hacerla feliz, era lo que a él hacía feliz. A veces mi amiga fingía alguna escena de celos para que él se sintiera querido. Decía “siempre es bueno para el ego de un hombre”. Juntos se fueron a un crucero, a París y a Costa Rica. Moni empezó a desarrollar una preocupante adicción por los viajes. Siempre quería más y tenía a la pareja perfecta para eso. A Daniel no le faltaban pretendientes, pero a mi amiga eso de alguna manera le daba más seguridad, tantas chicas y tan bellas y él sólo a ella quería. Debo confesar que a veces deseaba alejarme un poco de ellos. Eran tanta miel que estar con ellos me empalagaba. Yo necesitaba mi buena racha de confusión para escribir buenas canciones o ¿acaso no es cierto que el arte más bello es el que nace de un alma torturada? porque cuando estas feliz nada es suficiente para expresar todo eso que sientes, pero cuando estas triste, aunque no sea suficiente, tienes que de alguna manera sacarlo o acaba por desquiciarte. Entonces surge buen arte. Regresando de su luna de miel Ale y Miky anunciaron que estaban “embarazados”. Fue una excelente noticia, justo al tiempo que Juanka nos dijo que finalmente la había encontrado, su nombre era Victoria, que pensaba comprometerse. No sé bien lo que sentí, ya habían pasado casi tres años de que existiera entre él y yo un “nosotros” y éramos los mejores amigos del mundo, yo le contaba de chicos y él a mí de sus mil y un conquistas. Eso no se sentía raro. Escucharlo se había vuelto en cosa de todos los días y la idea de estar juntos era una idea que hacía tiempo se había ido al vacío. Sólo no existía. Y aún así escucharlo decir eso fue como un balde de agua helada. Sonreí y como todos lo felicité. Esa noche no pude dormir. Miky y Ale se mudaron a Barcelona juntos a finales de Julio y esta vez les hicimos una despedida apropiada. Yo había empezado a hacer muy buena música, tanto así que empecé a pensar seriamente terminar medicina y dedicarme a la música por completo. Un agente había ido a verme a mí y a mi banda y nos había dado su tarjeta para visitarlo en Georgia. Todo marchaba bien. Sin saber cómo empecé a ser un desastre que ya conocía. Se hizo evidente el día que me paré del examen semestral de Nefrología. “¿Qué sucede?” dijo el Dr. Samuel. “No sé nada” dije con una sonrisa y me salí. Recuerdo bien haber llegado a casa y, mientras me quitaba la ropa para bañarme, me miré en el espejo y vi aquella cicatriz de una noche hacía dos años. “Bienvenida de nuevo” me dije a mi misma frente al espejo. No sé en cómo pude dejar que de nuevo todo llegara tan lejos. Fue hasta que Moni, una noche que regresaba de una salida con Daniel, me encontró desmayada en la escalera de nuestro edificio. Yo olía toda a alcohol y mi pulso era apenas perceptible. Moni estaba aterrada. Llamó a una ambulancia y me llevaron. No recuerdo la semana siguiente. Todos parecían estar siguiendo con sus vidas y yo no. Cierta soledad se había apoderado de mí y el aire pesaba demasiado como para respirarlo, empecé a tomar. Después de ese incidente pasé un mes en una clínica de rehabilitación. Perdí un semestre. El embarazo de Ale continuó y se enteraron de que esperaban gemelos. Un niño y una niña había dicho el doctor. Esa noticia me llevó a escribir de nuevo. Había una especie de magia en la vida que se había apoderado de mí. Fue eso lo que me dio fuerzas para levantarme de nuevo. Moni viajó a Madrid a visitar a Ale y ahí inesperadamente, mientras abordaba un tren se encontró con alguien. Memo. No se habían vuelto a ver. Fueron por un café para ponerse al tanto. Y así volvieron a hablar. Moni quedó dividida entre su amor por Daniel y lo que un día fue con Memo. Decidió alejarse de ambos por un tiempo.  Juanka se mudó a Alemania, dijo que finalmente retomaría Ingeniería Electrónica, de igual forma si no le gustaba siempre podría irse a recorrer el mundo. No supe qué pasó con Victoria, esta vez realmente no quería saber, aún no podía descifrar aquella sensación cuando anunció su compromiso, no sabía si algún día querría descifrarlo. Ale y Miky tuvieron a sus dos hermosos bebés y Moni y yo fuimos a visitarlos para ser madrinas. La niña se llamaría Gabriela, detrás de nuestra amiga Gaby y el niño Juan Carlos, con la esperanza de que adquiriera la filosofía de su “tío” decía Ale. A Moni Daniel y Memo le pidieron los dos ayer una segunda oportunidad. Pero Moni aún lo quiere pensar, según lo que me dijo “quiero que tú y yo podamos disfrutar España como se debe” y rió. Yo he perdido un semestre y no tengo idea de que va a pasar después, pero bueno, en realidad nadie sabe.       
Hoy es 15 de Marzo del 2016 y estoy aquí viendo esta foto, donde ninguno de nosotros imaginaba todo lo que nos esperaba y sin embargo aún así sonreíamos, justo como yo estoy sonriendo en este mismo momento.

P.D: Ale, Miky, Jk y Moni...me encantaría escuchar su versión de la historia. Dejense llevar y usen su imaginación...¿quien sabe? quizás algo sorprendente pueda salir.  

domingo, 13 de febrero de 2011

Love kills slowly

by Aniluap


I do not know who you are
I do not know where you are from
I do not know your name
I do not know if I will ever see you again

Love kills slowly…

But I know your hazel eyes
I know the warmth of your touch
I know the feeling of your hand in mine
I even know the scent you leave when you walk by

Love kills slowly…

I do not know the meaning of love
I do not know how it feels to be in love
I do not know how to pronounce love
I do not even know when to know it is love

Love kills slowly…

But I do know the sky is brighter when you come around
And I know the way thinking of you makes me smile
I know I am defenseless against yours ways to erase all sorrow
I even know when I am with you time can wait until tomorrow

Love kills slowly…

I do not know what this is
I do not know how it begun
I do not know if it is a terrible disease
Or even if I will live past this to tell through time

Love kills slowly…

But I know the sighs and unexplained tears that come at night
And the pain within my chest I must constantly hide
I know colors have left, and turned into shades of gray
But above all l know it will last from now on every single day…

Love kills slowly.

viernes, 11 de febrero de 2011

Black Swan

Sin mucho por hacer decidí ir al cine y ver la película que varias personas habían estado hablando, Black Swan o lo que es lo mismo, El Cisne Negro. No tenía muchas ganas de verla, pero lo hice. Debo reconocer que me sorprendió en más de un sentido, por su contenido tan explícito, por las actuaciones, por el rumbo que tomó la historia, pero más que nada por la psicología de los personajes. No hablamos de personajes planos, todo lo contrario, de personajes muy complejos. Tan complejos como cualquiera de nosotros.
¿Qué es la dualidad? Algunos lo definen como la existencia del amor y el odio, otros lo describirían como la existencia del frío y del calor, como el día y la noche. La realidad es que dualidad sí es todo esto, estos son ejemplos de dualidad, pero no el significado como tal. Si pensamos en ello ¿acaso dualidad  no es la existencia simultánea de dos fenómenos que se reúnen en un mismo ser? ¿Qué qué es un ser? Ésa es una pregunta que, en vano, los filósofos han intentado responder por siglos, por lo que en esta ocasión no lo discutiré. Para lo que a continuación concierne, definiré al ser como todo aquello que es. Regresando a nuestro tema, la dualidad no trata de dos características cualesquiera presentes en la misma situación y al mismo tiempo, sino de dos características singularmente opuestas. Pero eso ustedes ya lo sabían.  Estoy casi segura de que en este momento estas pensando para tus adentros, “si sabe que ya lo sabía (bostezo) ¿entonces por qué me lo dice?”. Bueno, quería asegurarme de comenzar leyendo en la misma página porque así será más sencillo no perderlos conforme avancemos. Ahora podemos continuar.
Una persona es un ser
por lo tanto
Una persona tiene dualidad.
No hablo exclusivamente del bien y el mal, es algo mucho más complejo que blanco y negro. Y no es sólo la gama de grises entre ellos, es mucho más, más bien como un arcoíris de miles de colores. Pero de nuevo te estoy aburriendo con cosas que ya sabes. El conflicto comienza cuando estas dos partes existentes se contraponen, cuando se manifiestan, cuando una lucha por dejarse existir, y entonces comienza, una especie de cruzada interna donde debemos dejarnos ir y sólo al final sabremos si conquistamos la lucha o si ésta nos conquistó.
En algún momento a todos nos pasa, puede ser desde muy pequeños o ya entrada la vejez, pasa y es diferente para cada quien pero marca de una manera irreversible para bien o para mal o para toda esa gama de colores. He descubierto el secreto, la palabra secreta:
V U L N E R A B I L I D A D    
Ahora si quieres entender mejor de lo que voy a escribir, te recomiendo sinceramente ver la película, hasta entonces…volveremos a encontrarnos.
Aniluap

jueves, 10 de febrero de 2011

Y así empezó...


¡Tantas ideas en mi cabeza! Tantas que en este preciso momento no logro recordar con coherencia una en especial y porqué esa una debería ser más importante que las demás. Pensé que en mi primer blog tendría mil cosas de que hablar y curiosamente ahora no puedo pensar. ¡Claro! Por supuesto que hay muchas y que tengo poco tiempo para considerar cada una de ellas si es que en transcurso del día logro recordar la gran mayoría, lo cual, admito, nunca o casi nunca sucede. Pero eventualmente, cada dos días, cada tres semanas o cada mes me topo con una cuestión, que por muy simple, muy compleja o de plano muy absurda, debo analizar y cuando finalmente la analizo me encuentro con el dilema de no saber si debería considerarla real. En ocasiones los pensamientos llegan a mi diario, pero ahí sólo existen para mí y si llego a leerlo, el sonido de las palabras se pierde en algo parecido al vacío, como si intentara hablar estando bajo el agua.
Quiero escribirlas y que más gente las lea, no para cambiar sus vidas (pueden o no llegar a hacerlo en algún punto),  pero para que esas palabras al no ser sólo mías se vuelvan reales y cuando las relea ahora pueda escuchar su eco. Sólo la nada no tiene eco.
Así que te invito a que me digas lo que piensas, que lo que escribí suena como una tontería, adelante, dímelo, que crees que lo estoy viendo de la forma equivocada, también dímelo, vamos aquí no hay lugar para verguenzas, me gustan las ideas claras y las opiniones sinceras. Que te encanta el tema y la forma en la que lo abordó y no puedes esperar por una continuación, ¡qué esperas!¡quiero leerlo! Estaré más que feliz de prestar mi atención.

Estaré de vuelta pronto, esperando escuchar esta vez el eco...

Aniluap